Cuando un eslogan como el de BMW tiene tanto éxito (evidentemente no por sí sólo, sino gracias a la calidad y belleza de las imágenes que le preceden), trasciende al ámbito publicitario y podemos oírlo y leerlo en cualquier parte (foros, artículos, adaptaciones cómicas…). Pero el problema es que nos acostumbramos tanto a él que podemos olvidar que se identifica irremediablemente con una marca de automóviles. Bueno, esa sería la mejor justificación para este anuncio de Banesto…, aunque me temo que, tratándose del producto que promocionan, la táctica es hacer alusión al citado eslogan en un intento de buscar notoriedad sin estrujarse la cabeza creando algo nuevo. Una vez más !Viva la creatividad¡
