En estos tiempos que corren, con un bombardeo constante de imágenes publicitarias, creo que algunas empresas confiarán más en la publicidad de guerrilla que la clasica en los canales tradicionales (prensa, radio, televisión, vallas publicitarias). Por supuesto, habrá productos más acordes a unos medios que otros y la mayoria de las veces se compaginará el uso de varias vías -dependiendo del presupuesto de la campaña, aunque quizás lo bueno de este medio es que puede resultar muy barato-
Desde otro punto de vista, tambien pienso que lo malo de este tipo de campañas es que pueden "comerse" el producto: Todo el mundo habla de lo que ha pasado en Boston, pero pocos son los que se han quedado con lo que habia detras de la propia campaña -serie de animación cuyo nombre desconozco-
otros ejemplos en diferentes medidas... pues la campaña de Amnistía Internacional con lo del sillon de Zapatero o el "Amo a Laura"...
salu3
