En nuestro país siempre ha tenido cierto "caché" la gente que lee y la lectura ha sido sinónimo de cultura. En uno de los países europeos en los que menos se lee se han considerado como sabios a los que tienen este "culto" hábito, pero parece ser que, entonces, todo lo escrito adquiere el título de "verdad indiscutible". Una muestra de ello la encontramos en el anuncio de las galletas de Cuétara con Oleosan que se está emitiendo ahora. Primero:
¿qué es el Oleosan?. Cuétara ha creado una página para explicárnoslo, y es de agradecer, porque desde hace unos años no paran de aparecer productos con añadidos milagrosos para la salud (bifidus activo, omega 3, L casei inmunitas...) los cuales consumimos convencidos de su eficacia sin saber muy bien qué narices son sus ingredientes.
En fin, que Cuétara ha decidido luchar contra el concepto de "leyenda urbana" (todos nos acordamos de la famosa escena de Ricky Martin, la adolescente, la mermelada y el perro) y así hacer más creíble sus argumentos con un spot sin precedentes (
http://www.cuetaraoleosan.com/). En él una hija y su padre mantienen una conversación en la que se dice lo siguiente:
Hija: Las galletas de Cuétara son las que te dije que llevan un aceite especial, bueno para las defensas.
Padre: Desde luego os lo creeis todo...¿Qué aceite especial ni especial?
Hija: Qué si papá, que son muy sanas.
Padre: ¿Por qué? ¿Porque lo dicen los anuncios?
Hija:
No papá, estoy segura, lo he leído.¿Lo ha leído? ¿Dónde? ¿En un periódico? ¿En una revista del corazón? ¿En un comic? ¿En Internet? ¿En una revista médica? ¿En la puerta de un wc público? Coincidiréis conmigo en que todas estas alternativas tienen una credibilidad muy diferente. Pero la hija no concreta dónde lo ha leído. Yo creo que debe haber sido en la página web de Cuétara, pero eso lo deduzco porque la he encontrado investigando sobre el particular. ¿Creéis que el ama/o de casa va a hacer lo mismo que yo? No lo creo. Además, aunque estuviese clarísimo... ¿qué credibilidad tiene que lo digan los de Cuétara? ¿No sería mejor una fuente desinteresada la que proclamase las bondades de este milagroso producto?
En fin, parece que al leer una información, ésta se convierte automáticamente en una verdad absoluta, porque el padre ya no se atreve a rebatirle a su hija nada más.
Pues ya sabéis, inventéis lo que inventéis, si decís que lo habéis leído os creerán por más absurdo que sea. Una vez más los expertos en marketing aprovechan nuestras debilidades para atacar.

NOTA: El spot es el nº 3 del apartado "Nuestros anuncios"