Esta tarde, paseando por Alfonso El Sabio, una dulce adolescente ha puesto en mi mano este folleto. Si no fuera por este defecto que tenemos los roedores de leer toda la publicidad con la que nos topamos, hubiera ido a la papelera. Pero en este caso me he deleitado con la pieza y me he reido un rato. El aspecto prometía, pero el texto...con eso sí que me he divertido. En primer lugar, la palabra
embargos resulta un poco malsonante en la frase: debería decir
embargados. Y sólo pensar en que alguien puede tener un coche averiado, siniestrado y embargado
a la vez no puede más que conmoverme: ¿deberían cambiar la
y por la
o?. El remate final: el nombre de la empresa. Ningún otro nombre puede ser más sugerente y explicativo que "elostion"

P.D.: No os perdáis su web
www.elostion.es